Mientras los periódicos de papel luchan por sobrevivir, algunos de ellos sin éxito, la prensa digital continua su proceso de expansión. En España acaba de surgir un nuevo medio, que se autoproclama moderno e independiente y que pretende convertirse en uno de los grandes emblemas del periodismo digital en español.
El texto es sobre todo una declaración de intenciones en el que lainformación.com explica qué tipo de periodismo viene a hacer y lo fundamenta en su visión del futuro de la comunicación mediática.
Como pasa siempre que aparece un juguete nuevo, muchos se apuran en asegurar que los juguetes viejos van a dejar de existir. Pero en realidad esto no suele ser así, la televisión no mató a la radio como alguno creyó en su momento que sucedería.
Muchas cosas van a cambiar y eso está bien. La tecnología evoluciona y la comunicación también lo hace, de la mano de ella precisamente. Esa imagen del film de Spielberg que parecía tan futurista la vamos a poder ver en persona. Gente viajando en el metro leyendo la prensa en un papel electrónico con noticias que se actualicen permanentemente gracias al wifi.
Las empresas periodísticas se transformarán para adaptarse al nuevo panorama pero el periodismo, o por lo menos su esencia, va a ser igual que hoy. Cada vecino podrá informar desde cualquier punto de la ciudad; cualquier ciudadano tendrá la posibilidad de transmitir un hecho del que sea testigo con fotos, vídeo, audio, texto o lo que quiera; los usuarios podrán enterarse de las novedades con sus dispositivos portátiles estén donde estén. Pero nada de esto cambia la esencia del periodismo, que no es otra cosa que contar al resto de las personas algo que ha sucedido o está sucediendo. Lo diferente serán las rutinas y los soportes.
La prensa tradicional dejará de existir así como la conocemos, pero de ninguna manera desaperecerá. Los medios encargados de difundir la actualidad van a ser, sin lugar a dudas, los digitales. Los periódicos de papel de toda la vida, sin embargo, van a seguir existiendo. Se adaptarán al nuevo entorno y encontrarán su espacio en el mercado. Yo creo que van a ser productos de calidad que reúnan en sus páginas reportajes, análisis y editoriales redactados por los periodistas mejor valorados del momento.
Al principio sólo los pijos y los frikis usarán el e-papel. Se subirán al metro orgullosos ostentando sus flamantes adquisiciones, algunos incluso leerán el periódico por primera vez en su vida con tal de exhibir triunfantes ante el resto de pasajeros la nueva tecnología. Éstos mirarán con escepticismo la novedad y alabarán las virtudes del papel de siempre. "Esto del e-papel es una pelotudez", dirán con cierta arrogancia, aunque sólo habrá que esperar un corto tiempo para verlos también a ellos rendidos ante el nuevo invento.
A mí me da un poco de tristeza que las cosas cambien tanto, pero me tranquiliza saber que el papel de siempre, como todos los juguetes viejos, no va a dejar de existir. Eso sí, en el futuro sólo lo vamos a usar para armar porros y limpiarnos el culo.